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lunes, 17 de enero de 2011

I Sesion culinaria: PASTA FRESCA

Primera sesión de cocina. (todo manual)

Pasta fresa: harina, huevos y aceite (100gr de harina por cada huevo y chorrito de aceite)



Hacer un volcán con la harina en la mesa y poner el numero de huevos correspondientes , mezclar y añadir yunn poquito de aceite.

Amasar hasta que esté compacta, sin grumos y elástica (aprox 15 min) . Envolver en forma de bola en papale film y dejar reposar 30 min en la nevera.




Sacar de la nevera y estirar con un rodillo. Dejar una plancha fina y decidir la forma de la pasta. Para tallarines cortar tiras finas y dejar colgadas durante 15 min aproximadamente. Cocer en agua con sal aprox 3 minutos.








PESTO: Picar albahaca fresca, piñones, aceite de oliva, parmesano y ajo. (medidas al gusto, en este caso Pablo nos "ajoizó" un poco)
Crema de Limón: (receta ya colgada) prostre ligerito para bajar la comida.

sábado, 7 de marzo de 2009

Pasta suave al estilo oriental_ Paco Sanchez Godoy

Lo de suave es porque, para ser oriental, es un plato de sabores más sutiles que intensos, si bien esto depende de la proporción en que uno quiera añadir los ingredientes, y lo de oriental– así sin más- se debe a que me lo he sacado de la manga, por lo que no se puede adscribir a ninguna gastronomía geográfica concreta, aunque tenga componentes de varias de ellas.

Ingredientes para dos comensales de amplio apetito

- 175 g de tallarines de arroz.
- Un tazón de setas Shii Take
(lo siento, no me paré a pesarlas). Lo mejor supongo que sería utilizarlas frescas, pero yo empleé unas deshidratadas que, tras un remojón de 6 horas (no 12 como decían las instrucciones) en agua que en su momento fue tibia, tenían una textura estupenda. También las hay en lata.
- 5 ó 6 lazos de algas chinas. Entiendo que alguien estará pensando ¿es que sólo existen unas algas chinas?...evidentemente no, pero todo en el paquete –salvo la fecha de caducidad- estaba en mandarín…con un poco de suerte serán (como cuando las compré) las únicas que se venden en lazos. En el peor de los casos habréis hecho una receta distinta, lo que no tiene nada de malo. Si vivís en Madrid y no sabéis por donde empezar a buscarlas, 2 sugerencias: Plaza de la Luna y Bajos de Plaza de España (junto al parking). Vigilad la fecha de caducidad de todo lo que compréis…luego que no se diga. Más fiable y algo más caro “El gourmet oriental”, en Las Rozas. De cualquier forma buscad en el resto de Internet, cada vez hay más.
- Media cebolla mediana (pues no, tampoco lo pesé)
- Caldo sustancioso (cantidad suficiente para cocer la pasta y un poco más). Lo ideal sería – obviamente- un caldo casero de sabor intenso (carne, pescado, jamón, cocido) pero si no se tiene a mano, se puede emplear alguna clase de sucedáneo, de esos que tanto tiempo y esfuerzo ahorran.
- Salsa de soja clara. Esto es, de las tres que habitualmente se pueden encontrar en España, la que permite ver a su través cuando la viertes –será probablemente la más barata -. En caso de duda preguntad al de la tienda (o leed la etiqueta, a veces hay suerte).Suele ser japonesa o china (así que si es Filipina, habitualmente dulce y más densa, en principio queda descartada).
- Aceite
- Vinagre de vino tinto.
- Garam masala. Este es el nombre genérico de una mezcla de especias, que – como el Trivial – en cada casa se “juega” de una manera. Las más habituales provienen del norte de la India. Lo cierto es que ya no tengo a mano la receta original de la que tengo embotellada, así que propongo dos posibilidades; buscar una en Internet (ya que estáis), o probar lo que sigue (resultado de haber exprimido mi sesera todo lo que da de si).

2 cucharadas de cardamomo verde (en tiendas de especias, y a veces, en comercios orientales. Yo lo compré en un mercadillo medieval, así que nunca se sabe)
1 cucharada de semillas de cilantro (coriandro) (en tiendas orientales. En Barcelona, en la mayoría de las tiendas regentadas por paquistaníes lo hay en grano y en polvo)
1 cucharada de cominos
1 cucharadita de canela
½ cucharadita de clavo
½ cucharadita de nuez moscada
1 pizca de pimienta blanca
En una sartén seca tostar las vainas de cardamomo (yo creo que incorporé las semillas también, pero no es lo habitual) el comino y el coriandro hasta que despidan un aroma intenso. Dejar enfriar y moler (en un molinillo de especias o café) y mezclar con el resto de los ingredientes (también molidos – que ya os veo venir…).

Preparación


Cocer las algas en agua hirviendo hasta que se puedan pinchar fácilmente con el tenedor (unos 20 minutos). Tirar el agua, que olerá y sabrá a agua de mar. Cortar las algas en tiras muy finas (juliana). En una sartén echar unas gotas de aceite, las algas, y un chorreón generoso del vinagre de vino tinto. Saltear hasta que no quede vinagre y reservar.
Trocear las setas, quitar los pies que parezcan demasiado duros (es decir, casi todos). Cortar en láminas finas la cebolla. En una sartén, echar un chorreón de aceite, y saltear la cebolla. Añadir las setas, un chorreón de salsa de soja, y un poco de caldo. Calentar a fuego medio. La idea es ir controlando el tiempo y el nivel del caldo – añadiendo más si hace falta-, de modo que las setas se hagan pero no queden pastosas ni naden en el caldo. En la práctica esto supone – aproximadamente- 150 ml de caldo (en total) y 10-15 min de tiempo.
Cocer la pasta hasta que quede al gusto (no voy a añadir nada a lo dicho el otro día). Colar y emplear el caldo para cualquier otra cosa (en mi opinión, tirar, en cocina, debería ser el último recurso). Será un caldo como el original, pero más espeso debido al almidón del arroz.
Añadir las algas a las setas mientras aún están en el fuego, y remover durante un minuto más.
Añadir la pasta y una cucharadita del garam masala, y regar generosamente pero sin excesos con salsa de soja. Rectificar el punto de sal, remover, retirar, y servir.

Por cierto, para aquellos interesados en curiosear en el mundo de las especias, aprovecho para recomendaros un libro llamado – como no- “El libro de las especias”, de Aliza Green (Ed. Robinbook, 2007). Hierbas, especias, mezclas (si, algún garam masala también, pero no este), consejos, historia, recetas… muy completo.

miércoles, 28 de enero de 2009

pasta CUTRE DI MARE- Paco Sanchez Godoy

Bueno amigos, para todos aquellos obligados a comer de taper (así, como suena) y que llevan mal el tener que cocinar cuando llegan a casa – pongamos un martes a las 20:00 hrs – derrengados, os propongo una receta apta para la economía del becario y bastante rápida.

Pasta “Cutre di Mare”

3 personas

- 350 – 400 g de pasta
- 100 g de gulas (dice Isidoro – y yo me fío – que las del DIA, si bien no son las primigenias, son de las mejores)
- 1 lata de patas de octópodo en aceite (calamar, pota, sepia, pulpo, “no-se-que-bicho-del-noroeste-del-pacífico”…cada cual según sus gustos y economía)
- 1 lata de navajas chilenas (si son nacionales, o no las envasan, o el nombre de la receta debe cambiar a “frutti di mare”)
- 1 lata de mejillones.
- 1 diente de ajo
- Perejil al gusto
- Polvo de jengibre seco al gusto (esto pica ligeramente, por cierto)
- 1 cucharada de tomate frito

Procedimiento

Cocer la pasta al gusto. Y digo al gusto, que a mi me gusta “al dente”, pero –joder- si a alguien no le gusta pues que haga puré de macarrones o spaghetti crujiente, que para eso va a ser él quien se lo coma. Basta ya de dar por culo con lo “gastronómicamente correcto”.

En una sartén escurrir el aceite del calamar (ya hemos elegido gasterópodo), sofreir el ajo en láminas, y preparar las gulas.

Añadir a la sartén el calamar, las navajas chilenas cortadas en trocitos y … aquí hay una gran controversia; si los mejillones van en salsa ( y esto va a ocurrir casi siempre) añadirla o no es un tema polémico objeto de las más enconadas disputas en torno a la pureza del resultado. Yo, por ejemplo, digo SI al escabeche. Que cada cual haga lo que le parezca.

Añadir a la sartén el tomate frito y las especias al gusto.

Mezclar con la pasta (escurrida – he dudado sobre poner esto o no, pero es que conozco bien a algunos de mis amigos). Y corregir el punto de sal.

Degustar y opinar.

lunes, 26 de enero de 2009

lasagna y canelones_ Alba Lizondo

¿ A quien no se le ha pegado nunca la pasta para lasagna o canelones a la hora de hervirla?
Si no quereis que esto pase, añadid al agua donde la vais a coner unos cuantos garbanzos crudos. Esstos se iran moviendo por el agua y golpearan las placas de pasta evitando que se pequen entre sí.

(la pasta pre-cocinada es muy buena, y recomendable, pero siempre me gustaron los clásicos)